Diario Vasco, 13-Marzo-2009


VITORIA

Josep María Flotats y Albert Triola encarnan a los filósofos en una obra basada en un texto de Brisville
El escenario del Teatro Principal gasteiztarra recibirá hoy y mañana la visita conjunta de los dos mayores filósofos del siglo XVII: René Descartes (1596-1650) y Blaise Pascal (1623-1662). El encuentro de Descartes con Pascal joven es un texto que escribió el dramaturgo francés Jean-Claude Brisville, autor entre otras obras de La cena, y que Josep María Flotats ha querido recuperar. Después de varias semanas representándose con gran éxito en el Teatro Español de Madrid, su gira fuera de la capital española arranca a las 20.30 horas en Vitoria.
Hay que remontarse hasta el 24 de septiembre de 1647 para entender la dramaturgia, fecha en la que estos dos intelectuales se encontraron en el convento parisino de los Mínimos. Hablaron durante varias horas, pero el contenido de la conversación no trascendió, lo que animó a Brisville a imaginar libremente su diálogo. «Es una obra de ficción, a partir de un hecho real contrastado. Con grandísimo talento, Brisville reconstruye ese diálogo en el que recoge las debilidades, interrogaciones, miedos, pensamientos e ilusiones de estos dos personajes en la vida privada», explicó ayer Flotats, que además de dirigir el montaje, también encarna a Descartes.

Cuando se produce el encuentro, Descartes ya ha escrito su obra maestra y ama la vida; mientras que Pascal, interpretado por Albert Triola, a sus 24 años, ya estaba reconocido como un genio por varios inventos científicos que ideó, entre ellos, la maquina aritmética. En el texto de Brisville, traducido por Mauro Armiño, el joven Pascal se encuentra sumido en una tremenda crisis mística y decide abandonar la investigación científica para centrarse en el más allá y la salvación de su propia alma. En ese contexto, el público asistente será testigo de un enfrentamiento de dos personalidades y de dos vidas que se oponen totalmente, pero que presentan una gran curiosidad por conocerse.
«Con gran respeto, intentan convencerse el uno al otro y nos dan la posibilidad de asistir a una conversión entre dos personas que hablan de cosas que entendemos», añadió. Y es que, a pesar de tratarse de un lenguaje culto, éste fluye con gran facilidad haciendo accesible el texto a todo tipo de público. «La obra da felicidad a los espectadores sea cual sea su nivel de conocimiento», apuntó. Después de ver el montaje, muchos salen con la sensación de ser más inteligentes de lo que pensaban. El duelo dialéctico no tiene ganador y eso es precisamente lo que hace que el espectáculo, con tintes contemporáneos, tenga tantas lecturas como asistentes hay en la sala.
Además, Flotats también reconoció que en la obra hay algo estremecedor, ya que a pesar de la época, existían mentes, como la de Descartes, «que aspiraban a la libertad de pensamiento». Hay que recordar que Descartes renunció a publicar un libro defendiendo la teoría de Copernico, después de conocer la condena de Galileo.

En cuanto al espacio escénico, el director catalán opta por la «austeridad total». Dos mesas, dos sillas y una vela, que hace referencia a la luz de la inteligencia de estos personajes, son los únicos elementos obre el escenario, impregnado por el color negro, al tratarse de una época un tanto «oscura».
Entradas
Las entradas para hoy, a 6, 12 ó 18 euros, se pueden adquirir en el Principal, desde dos horas antes del inicio del espectáculo. Para de mañana, la adquisición de los billetes se puede realizar a través de Internet, buzones automatizados, en taquilla y en el 945161045. Mañana sólo en taquilla.

Diario Noticias de Álava, 13-Marzo-2009

Visiones del mundo

Fecha: Hoy, viernes 13 y mañana, sábado 14 de marzo. Hora: 20.30 horas. lugar: Teatro Principal.

el dramaturgo francés Jean-Claude Brisville no quería hacer un teatro de Historia meramente retrospectivo. En su apuesta por otra fórmula, ha decidido enfrentar sobre las tablas las ideas y caracteres de los dos mayores filósofos del siglo XVII: Descartes y Pascal. Uno jesuita, el otro jansenita. Dos mentes brillantes cuyas visiones del mundo se confronta en un momento crucial de su vida. Un solo encuentro cuyos huecos ahora se llenan sobre un escenario. A través de un texto inteligente y cuidado se dibujan no sólo los rasgos de dos grandes pensadores, sino también la época en la que vivieron. Louis XIV impone su autoridad al siglo y los jesuitas su doctrina en el seno de una iglesia que persigue a los jansenistas.

Diario Noticias de Álava, 13-Marzo-2009


"¿Cómo es posible? Hoy seguimos con las mismas preguntas que en el XVII"

Josep María flotats presenta hoy y mañana 'El encuentro de descartes y pascal joven'

El Principal, donde quedan entradas para las dos sesiones, recibirá al actor y director acompañado por Albert Triola

Es, sin duda, uno de los grandes nombres de la escena. Y, por fortuna, sobre las tablas del Principal se ha podido disfrutar de su maestría tanto como director como intérprete en más de una ocasión. Hoy y mañana regresa al escenario de la calle San Prudencio después de unos meses triunfales en Madrid, arrancando en la capital alavesa su gira estatal. La excusa que devuelve a Josep María Flotats a la ciudad se titula El encuentro de Descartes con Pascal joven , texto del dramaturgo francés Jean-Claude Brisville, con el que el actor ya ha trabajado en propuestas como La cena . Lo suyo es teatro es mayúsculas y, para el que todavía no tenga sus entradas, que no se duerma en los laureles pero que tampoco lo deje pasar. Todavía quedan.

Con un bagaje profesional insuperable y premios por doquier en sus vitrinas, incluyendo reconocimientos internacionales de gran prestigio, Flotats vuelve a la escena con este combate dialéctico e intelectual a dos en el que se hace acompañar por Albert Triola sobre un escenario casi vacío. "Aquí el verbo es lo importante", resaltó el veterano intérprete, que ayer adelantó su visita a Gasteiz para encontrarse con la prensa después de haber estado llenando el Teatro Español desde diciembre hasta hace unos días con este montaje.

Al igual que en La cena , Brisville parte de un hecho real para idear esta obra. Y es que hay constancia histórica de un encuentro real en París, de unas cinco horas de duración, entre Descartes y Pascal en 1647. Partiendo de ese acontecimiento y revisando la correspondencia de ambos con familiares, amigos y colegas, el dramaturgo alarga esta conversación para llevarla a la escena. Un diálogo entre dos intelectuales en épocas diferentes de sus vidas. Uno, joven y con toda la vida por delante, que todavía no ha desarrollado su faceta de escritor pero que ya es reconocido por su labor científica, aunque sumido en una profunda crisis mística. El otro, en el camino final de su paso por el mundo tras años de esfuerzo, pensamiento y reconocimientos.

Partiendo de los miedos, las debilidades, las interrogaciones, las ilusiones y las aspiraciones de ambos se construyen dos personajes que no son una entelequia intelectual, sino de carne y hueso. "La obra profundiza en conceptos de vida que se oponen completamente. Es un enfrentamiento de ideas, que pertenecen a mundos distintos pero que, cómo decirlo, son hombres de bien, las dos mentes más brillantes del siglo XVII", apuntó el actor y director.

Como destacó Flotats, algo que une a los dos protagonistas es, más allá de sus diferencias intelectuales y de edad, que están fuera de lo establecido, de lo que hoy se llamaría políticamente correcto. Descartes, por un lado, debe trasladarse a Holanda para poder expresar de forma libre su pensamiento puesto que en Francia es considerado un hombre peligroso sólo por pedir reflexionar diferente. Pascal, por otro, es un "cristiano de las catacumbas", muy crítico con la Iglesia oficial, su poder y su corrupción.

Desde el respeto pero también desde la oposición más férrea, ambos intentan convencerse el uno al otro sin que, claro, lo consigan. "No hay ganador del combate", comentó el intérprete para añadir que "el autor lo que hace es abrir puertas; no hay perdedores filosóficos o intelectuales, sí preguntas".

Eso sí, Flotats quiso aclarar que el montaje habla de conceptos "que entendemos. No se necesita ningún estudio especial para seguir la obra. Al salir del teatro, hay gente que nos ha dicho que se ha sentido más inteligente de lo que creía que era. El talento de Brisville es que consigue con el texto generar la misma sensación que cuando acabas una buena novela".

En este sentido, el actor aseguró que "lo increíble por momentos es pensar que estos señores ya pensaban estas cosas en el siglo XVII y hoy seguimos en esas mismas preguntas. ¿Cómo es posible? ¿No hemos avanzado nada o hemos ido a peor?".

Las respuestas, por lo menos algunas, subirán hoy y mañana al escenario en el Principal, con las dos sesiones a las 20.30 horas.