Dentro del Camerino, El Mundo, 31-Enero-2009

Josep Mª Flotats

Tiene varios ramos de rosas en el camerino. A simple vista, sin escudriñar demasiado, se ven tarjetas de felicitación y regalos. En su oficio es muy querido. Entre el público también. Sólo hay que ver cómo llena cada día el Teatro Español con ' El encuentro de Descartes con Pascal joven', un duelo dialéctico entre los dos pensadores imaginado por Jean Claude Brisville. Está deseando presentarlo por todas partes. Acaba de cumplir los 70 y tras vivir intensamente en París y Barcelona, Josep María Flotats se queda con Madrid. Tiene la Medalla de Oro de las Bellas Artes y la francesa Legión de Honor. Prefiere los aplausos al boato.

Dentro del Camerino

Diario ABC, 31-Enero-2009

Flotats: «En Madrid, cinco ministros vinieron a ver mi Cyrano de Bergerac>

Ahora, Josep Maria Flotats anda metido en la sabia piel de Descartes, con uno de los más destacados montajes de la temporada, «El encuentro de Descartes con Pascal joven», en el madrileño teatro Español, un espectáculo que tiene más que feliz al gran actor y director catalán: «Teatro inteligente y muy necesario. Siempre es un privilegio trabajar sobre las grandes angustias que plantean los grandes poetas». Un privilegio como el que Flotats tuvo en 1985 cuando incorporó a Cyrano de Bergerac, una de sus más geniales creaciones: «Guardo un recuerdo imborrable, fantástico, fue un papel que siempre quise hacer desde que fue uno de los primeros ejercicios que interpreté en la Escuela de Arte Dramático de Estrasburgo, uno de los grandes personajes clásicos franceses. Fue un éxito increíble», Éxito que se repitió en Madrid, donde «llegué a contar cinco ministros en la sala». Cyrano, un tipo que incluso también circula por youtube en internet, sigue siendo, según Flotats, «uno de los grandísimos personajes románticos de la historia del teatro, una obra popular pero conmovedora, sensible, divertida...». Un personaje que, como subraya el actor, «es en Francia el equivalente de nuestro Don Juan. Se lo saben de memoria, como nosotros lo de «no es verdad ángel de amor, que en esta apartada orilla...»».

Periodista Digital, 30-Enero-2009

Descartes y Pascal, títeres de cachiporra, por J.C.Deus El Teatro Español presenta El encuentro de Descartes con Pascal Joven, una obra de Jean-Claude Brisville que tras el éxito hace unos años de La Cena, repite formato y pretensiones filosóficas e históricas con peor resultado. Josep-Maria Flotats ofrece una versión envarada y maniquea de la obra, y una interpretación del filósofo René Descartes no por exageradamente afrancesada menos superficial y decepcionante. Sienta frente a él a un Blaise Pascal fanático y ridículo para mayor gloria de su propio personaje, paternalista hasta la irritación, modelo de corrección política, de burgués tragaldabas, cuya moderación acomodaticia es el modelo de nuestros días. El bueno y el malo, así, sin matices. Es probable que la adaptación haya exagerado los defectos de un texto que pretende plasmar en una conversación personajes mucho más complejos.

Ante este dúo distorsionado, el público naturalmente tiene que elegir la opción buena, empujado por esas risitas sin sentido que nunca faltan en nuestros teatros. Todos los tics anticatólicos y antirreligiosos actuarán con meticulosa insistencia para coronar a la vecedora trucada de la contienda que no puede ser otra que la razón frente a la fe. No hay juego limpio en el cuadrilátero, el resultado está amañado desde el comienzo. Lo que podía haber sido un interesante duelo dialéctico, muta en pantomima. Y como además de los diálogos, sólo hay una vela y cuatro muebles en el escenario, el resultado es simplemente pobretón, decepcionante.

Al parecer, resulta que sólo una vez se encontraron Descartes y Pascal, los dos filósofos más importantes de su siglo. El encuentro tuvo lugar el 24 de septiembre de 1647, en el convento parisino de los Mínimos, y su entrevista duró varias horas. Ninguno de los dos escribió sobre lo que hablaron, y esto es precisamente lo que animó al dramaturgo Jean-Claude Brisville a imaginar el encuentro de dos experiencias vitales y de dos pensamiento filosóficos. Descartes, con 51 años, había aceptado la oferta de mecenazgo que la reina Cristina de Suecia le había ofrecido y se preparaba para realizar el que sería el último viaje de una ajetreada vida; Pascal era un joven de 24 años que, a esa temprana edad, ya estaba considerado como un genio por varios inventos científicos que había ideado, entre ellos una máquina aritmética antecedente de los ordenadores actuales; estaba inmerso en una profunda crisis existencial que –con la fe del converso- se preocupaba más de reformar a los demás que de reformarse. Descartes miraba, desde la altura de su edad, -y con cierto distanciamiento- los temas que afectaban al ser humano. La admiración que ambos sentían el uno por el otro no ocultaba su radical oposición de ideas y de formas de vivir.

Brisville nos presenta un Descartes compendio de la sabiduría humanista, un racionalista vividor, uno que se lo ha sabido montar bien e imparte doctrina desde lo alto de su atalaya. Pascal será lo contrario, una caricatura fanática de la búsqueda del creyente, un amargado, un perdedor. Este Descartes y este Pascal no los reconoce ni la madre que los parió. Demasiado esquematismo, no puede funcionar. Se parece a la novela histórica, que ni es novela ni es historia. Resulta obsceno apoderarse de figurtas universales para convertirlos en clichés. Y luego espectadores se van a casa tan congtentos, creyendo que saben más de ese Descartes y de ese Pascal de pacotilla.

Los que crean que la razón derrotó para siempre al corazón, y que es más humano lo lúdico que lo trascendente, están condenados para siempre a vivir a medias. Quienes todavía ignoran que la razón ha producido tantos monstruos y dolores como la sinrazón, son afortunados en su ignorancia. La gente está tan contenta descubriendo que tiene ideas en su cabeza; no se da cuenta que son reflejos de reflejos de reflejos inducidos. En fin, la obra no plantea nada medianamente profundo.

Flotats nos presenta la pieza como ese enfrentamiento de dos personalidades y de dos vidas fascinantes que, por distintos motivos, siguen perteneciendo a nuestro tiempo: Descartes -el impulsor de la razón como norma de vida- no es el intelectual seco pintado por la tradición, sino un delicado pensador. Pascal, en cambio, se mortifica, se atormenta para alcanzar lo absoluto, un misticismo religioso que le impide participar de la vida.

Cuando se produce ese encuentro de las dos mayores figuras del pensamiento del siglo XVII, Descartes ya ha escrito su obra maestra, El discurso del método, texto revolucionario en la filosofía occidental que unía moral y lógica; ahora tiene en gestación en su mente el Tratado de las pasiones del alma, concluido en 1649, pocos meses antes de su muerte, en el que une moral y psicología. Con su forma de pensar elimina del panorama filosófico el escolasticismo eclesiástico que había regido la vida de la Edad Media, todas aquellas montañas de palabras y más palabras que oscurecían y confundían la posibilidad de pensar libremente.

Pascal, en cambio, ya está quemándose en la llama que le llevará a publicar sin nombre de autor las Cartas Provinciales, cartas de denuncia contra las complejidades de la teología y contra la conducta «amable y acomodaticia» de quienes, jugando con el laxismo, se adentraban y ocupaban los centros del poder terrenal; el rigor de su pensamiento -lleno de ironía y humor- hará decir a Voltaire que la sal de estas cartas «supera la de las mejores comedias de Molière». Ya entonces escribía en trocitos de papel la que sería su obra maestra: Pensamientos. El paso que Pascal daba con ellos era tan radical, aunque en otro plano, como el que había dado Descartes; el pensamiento pascaliano, nada ortodoxo, es actual en el siglo XX y en el XXI por su impulso, por su fogosidad que salva al hombre del abismo que Pascal tanto temía; y porque, en su búsqueda de la verdad, deja a un lado las razones del intelecto que buscaba Descartes para celebrar las «razones del corazón»; y esas razones del corazón solo le permiten alcanzar una verdad: el enigma que es cada ser humano, cada persona.

En el escenario vemos a dos marionetas, una atizando con la estaca de su gracia amena, y la otra lloriqueando de tanto palo. Por desgracia, ya no somos unos niños. Ya hemos dicho que no nos gusta Flotats de abuelete cebolleta entonando el castellano como si fuera francés. Y Triola se nota que sufre sobremanera con un personaje que nadie parece entender. Pero la obra ha tenido las precisas buenas críticas como para ser un éxito asegurado.

EL ENCUENTRO DE DESCARTES CON PASCAL JOVEN
De Jean-Claude Brisville
TEATRO ESPAÑOL
SALA PRINCIPAL
Del 22 de enero al 22 de febrero de 2009
De martes a sábado, 20 h.
Domingos, 18 horas
Precio: de 4 a 22 euros
Martes y miércoles 25% decuento

Versión y dirección: Josep-Maria Flotats

EQUIPO ARTÍSTICO Y TÉCNICO
Descartes Josep-Maria Flotats
Pascal Albert Triola
Traducción Mauro Armiño
Espacio escénico
y figurines Josep-Maria Flotats

Duración aproximada del espectáculo 1 hora 10 min.

ENCUENTRO CON EL PÚBLICO
Josep-Maria Flotats, Albert Triola, Mauro Armiño (traductor de la obra, escritor, periodista y crítico teatral); Carlos Thiebaut Luis-André (Catedrático de Filosofía de la Universidad Carlos III).
Teatro Español, viernes 13 de febrero, 21.30 h.
Entrada libre, hasta completar aforo.

Diario El País, 24-Enero-2009

Obama en el Teatro Español

Asiste Barack Obama en Madrid a cuatro acontecimientos culturales -la presentación de una revista, una cena organizada por el culinario Madrid Fusión, la presentación de un libro y un estreno teatral- y, como se esperaba, el presidente de Estados Unidos pasa desapercibido en los cuatro actos públicos a los que asiste. Él, con admirable profesionalidad, se limita a escuchar a los participantes en estos actos y el público, también seducido por los mensajes de los agitadores culturales, se concentra en los mensajes que recibe y no se distrae ni saludándolo ni haciéndole fotos.

El público de Madrid, como ya contó en su día en un soberbio artículo titulado ¿Quién es el público y dónde se encuentra? Larra, de cuyo nacimiento estamos celebrando el bicentenario, es impresionante. El público madrileño, de día, investiga las claves de la guerra sucia por la tormenta desatada en el PP por el espionaje a políticos de Madrid y, al final de la tarde, asiste a actos culturales.

Asistí en la Biblioteca Pública Manuel Alvar, que dirige Victoria Morán, a la presentación del número 24 de Luces y Sombras, una magnífica revista anual de artes y letras editada en Tafalla (Navarra). Esta revista está abierta al mundo. Incluye una selección de Diez jóvenes poetas mexicanas, antologadas por Carmen Dávila. La dirigen Jesús Jiménez Reinaldo y Iosu Kabarbaien. Hubo varios discursos. Con gran instinto político Obama sólo tomó notas cuando elogió cálidamente la revista Salvador Estébanez, delegado del Gobierno de Navarra en Madrid. Las ilustraciones de Luis Cañadas, pintor almeriense residente en Madrid, son espléndidas. Ahí hay un pintor como la copa de un pino de San Martín de Valdeiglesias, un municipio que no sé si tiene pinos, pero que, si no los tuviera, debería plantarlos en homenaje a las tintas chinas de Luis Cañadas. Al salir de la presentación y, por ser esta biblioteca pública de la calle de Azcona, 42, vecina del teatro Guindalera (Martínez Izquierdo, 20), que siempre representa joyas teatrales -ahora viernes, sábado y domingo Molly Sweeney, de Brien Friel; y los jueves, El juego de Yalta, también de Friel- sentí un pinchazo de bici en el corazón y mandé un afectuoso saludo al director de ambas obras, Juan Pastor, y al equipo de Guindalera.

El martes pasado, supe por la información de Rosa Rivas, publicada en este periódico, pormenores de la séptima edición de Madrid Fusión. Aquella misma noche degusté en el Casino de Madrid algunas muestras de cocina vanguardista especializada en minimalismo. Como el artículo decía que la "alta cocina pobre" recupera con técnicas de hoy platos humildes, pensé en Teresa de Ávila, la reformadora carmelita, que habría disfrutado con unas Patatas a la Importancia -las mayúsculas son de la carta-. Aquella cena de Madrid Fusión fue magnífica para aprender castellano, inglés y francés. Los discursos previos a la cena pronunciados en estas lenguas nos demostraron una vez más que a una cena se va a instruirse más que a comer. Salí de la cena muy feliz porque me instruí hasta donde era posible (la megafonía no favorecía mucho la audición).

El jueves pasado, a las ocho de la tarde, sentí la tentación de asistir simultáneamente a dos actos. Deseaba vivamente asistir al estreno de El encuentro de Descartes con Pascal joven, de Jean-Claude Brisville, en el Teatro Español. Y, a la misma hora, la editorial leonesa Everest presentaba en el Círculo de Bellas Artes Piedra y luz. Pazos, torres y castillos, de Javier Ozores Marchesi. Las fotografías son de Óscar Companioni y las ilustraciones de Xosé Cobas. A las seis de la tarde del jueves estaba de muy buen humor. ¿Asisto simultáneamente a los dos actos, me dije, aunque quizá por ello incurra en un acto de soberbia humana? Me acordé de que Jesucristo dice en el evangelio que el pecado contra el Espíritu Santo no será perdonado ni en esta vida ni en la otra. Y pensando que asistir a la vez a dos actos celebrados en distinto lugar quizá era un pecado contra el Espíritu Santo, preferí no hacerlo. A las siete de la tarde pasé por el Círculo de Bellas Artes, felicité a los autores de Piedra y luz por tan bello libro y, a continuación, me fui al Teatro Español. Preferí no correr el riesgo de ser ubicuo.

El encuentro de Descartes con Pascal joven es una obra excelente. Descartes es el sabio sensato, y el joven Pascal es otro sabio, pero, en su caso, idiotizado por el fanatismo religioso. Josep-Maria Flotats y Albert Triola son nada menos que Flotats y Triola. Su interpretación fue magnífica. A quien quiso escucharle, a la salida del espectáculo, Obama dijo que en el mismo solar en que está construido el Teatro Español, en el siglo XVI, tenía su sede el legendario Corral de la Pacheca. A Obama se le vio muy puesto en la historia del Teatro Español.

Madriddiario, 23-Enero-2009


Crítica teatral.- Encuentro de Descartes: el método del discurso

Cada aparición teatral de Josep-María Flotats es un acontecimiento. Se ha convertido, con todo merecimiento, en uno de los referentes de la escena española. Sus montajes gustan o no, pero no provocan indiferencia. Ahora estrena en el Español “El encuentro de Descartes con Pascal joven”, un texto de Brisville que adapta Flotats sobre la traducción de Mauro Armiño.


Ya hace cuatro años representó “La cena”, del mismo autor francés. Ahora presenta un montaje sencillo escenográficamente pero sumamente complejo en la interpretación de los dos únicos personajes. Descartes y Pascual se encontraron una sola vez en 1647. Al no dejar testimonio los interlocutores, Brisville se permite recrear el diálogo, el choque dialéctico entre ambos filósofos. Y lo hace con un hermoso texto, con un diálogo denso y apasionante que no necesita de una teatralidad excesiva.
¡Quiero saber! Son dos personajes que se cruzan cuando uno –Pascal- camina hacia su destino mientras que el otro está ya de vuelta. Lo que en uno es pasión, en el otro es razón. Descartes se define contundentemente cuando afirma: “No me basta con creer ¡quiero saber!” Al final el espectador tiene claro que Descartes sabe a dónde ha llegado, pero puede dudar de cual será la meta a la que llegue Pascal con su fanatismo. Durante setenta minutos los dos protagonizan un diálogo de sordos. Pero es difícil no sentirse más cercano a al sereno pragmatismo de Descartes. Pascal está atormentado por la muerte. Descartes quiere disfrutar la vida que le queda. Duelo en el convento Josep-María Flotats y Albert Triola mantienen un cruel enfrentamiento interpretativo en el austero convento de la escenografía. Ambos resultan vencedores porque su nivel es extraordinario. Triola tiene enfrente un muro sobre el que se estrella constantemente sin permitirse desfallecer. Espléndido de dicción, debe sortear la apabullante sorna de Flotats.

No necesita éste una gran batería de recursos para construir un personaje sólido, socarrón, certero en la réplica, emotivo en el recuerdo de sus desgracias. ¡Qué lección de interpretación desde dentro! Apenas tiene el recurso de la palabra porque la mayor extensión del texto corresponde a Triola.

Pero le basta un ademán, una mirada, para que el público se le entregue. Flotats director tampoco se apoya en la escenografía, que no puede ser más escueta. Sus bazas son el texto y el trabajo actoral. Teatro discursivo al que solamente encuentro una pega: hay que tener un cierto nivel cultural para disfrutar con todo lo que se está diciendo, discutiendo y cuestionando desde el escenario.

Diario Expansión, 23-Enero-2009

La cartelera se llena de estrenos

En muchas etapas de la historia de la humanidad, el teatro ha servido de refugio y evasión cuando las cosas iban mal. Cuando acabamos de empezar un año 2009 en el que la palabra que más suena en boca de todos es “crisis”, las salas teatrales esperan que, a pesar de que hay quien apenas sale de casa el fin de semana para no gastar, los ciudadanos se animen a dejarse llevar durante dos o tres horas por un espectáculo que les divierta.

Tras la resaca de las Navidades, este mes de enero está siendo muy prolífico en estrenos teatrales, sobre todo en la capital española. La semana pasada llegaban a la cartelera tres montajes con mucho gancho: el primero suponía la vuelta a los escenarios de Carmelo Gómez junto a Silvia Abascal y dirigidos por Tamzin Townsend, en uno de los textos más intensos e impactantes del cine y el teatro estadounidenses contemporáneos: Días de vino y rosas, de J.P. Millar; el segundo era la unión por vez primera de dos ‘monstruos’ de la escena hispanoamericana, como José Sacristán y Héctor Alterio, en una obra sobre dos enfermos terminales titulada Dos menos, que ha arrasado en Argentina; y el tercero, Noviembre, una sátira política escrita por David Mamet en la que el actor Santiago Ramos encarna a un presidente estadounidense dispuesto a todo por ser reelegido.

Ayer mismo, además del festival Escena Contemporánea, otros tres estrenos relevantes aterrizaban en las salas madrileñas. Por un lado, el Centro Dramático Nacional estrenaba en el Teatro Valle-Inclán la obra Llueve en Barcelona, historia de un triángulo formado por una joven prostituta interpretada por María Valverde, su novio, al que vida Víctor Clavijo, y de un cliente muy especial que encarna Toni Cantó.

El Teatro Español acogía la vuelta de Josep María Flotats a las tablas como actor y director en el montaje Encuentro de Descartes con Pascal joven. Ambos filósofos hablaron tan sólo una vez hace 360 años y no dejaron testimonio de lo que dijeron. Sin embargo, Jean-Claude Brisville, autor de La cena, obra también dirigida e interpretada por Flotats, imaginó un “diálogo de altura” para aquella ocasión.

También llegó esta semana al Teatro de la Abadía una comedia amarga titulada Días mejores, dirigida por Alex Rigola, sobre unos amigos en paro, que trabajaban en la misma fábrica y que ahora comparten piso, y que se ven obligados a quemar los muebles, comer únicamente ‘fast-food’ y hacer pequeños trabajos sucios para conseguir dinero y subsistir.

Lo que viene
Febrero también traerá más sabia nueva a las tablas. El Teatro Español estrenará en el Matadero de Madrid una enésima versión del Hamlet de Shakespeare, protagonizado por Blanca Portillo, a la que le preceden dos papeles teatrales excelentes en La hija del aire y Barroco, ésta última protagonizada junto a Asier Etxeandía y dirigida por Tomaz Pandur, con los que repite ahora.

También llegará en el mes más corto del año el último musical de Stage, la productora española de musicales más importante con títulos en su haber como Mamma Mía, La Bella y la Bestia, Jesucristo Superstar o Cabaret. Tras intensos castings y pasar por el programa “Operación Tony Manero”, Fiebre del Sábado Noche ya tiene protagonista, Juan Pablo Di Pace. Con una producción de tres millones de euros, seguro que este espectáculo hará vibrar cada noche a todos los que se sumerjan en los años 70 de la mano de Tony Manero.

Diario El País, 23-Enero-2009

CRÍTICA: TEATRO

El pensador paradójico y el fanático

Curioso autor de obras bien hechas este Jean-Claude Brisville. Fue secretario de Camus, escribió novelas que sólo leía un grupo de amigos intelectuales, se ganó la vida como editor de Julliard y de Hachette... Cuando sólo le quedaba un año para jubilarse, prescindieron de sus servicios y se tomó una bonita venganza: escribió Le fauteuil à bascule, un ejercicio de esgrima verbal entre un lector despedido y el director de una editorial, que cosechó un éxito rotundo. El encuentro de Descartes con Pascal joven y La cena, sus obras más celebradas, se estrenaron cuando Brisville tenía sesenta y tantos años. Está claro que nunca es tarde. Dice que no escribió antes para la escena, porque el teatro exige zambullirse a tiempo completo, y él se debía a las editoriales: no se puede vivir una pasión a media jornada.

Si Le fauteuil à bascule era un duelo al sol entre la contabilidad y las letras, en El encuentro de Descartes con Pascal joven se baten la razón y el fanatismo. El Descartes de Brisville es un hombre práctico, esperanzado y amante de los placeres mundanos, que reconoce la belleza en el barro y sabe sacar provecho a cuanto tiene a mano. Ha pasado los siete años más felices de su vida en Amsterdam, amancebado con una criada; acaba de cumplir los 51, se sabe razonablemente sabio y quiere problemas los justos. Confía en la intuición y en el intelecto: nada le quita el sueño. Blaise Pascal fue un niño prodigio, especialmente en las matemáticas. En 1947, cuando se produjo el encuentro entre ambos que Brisville dramatiza en esta obra, Pascal acaba de sufrir una revelación, influido por su contacto reciente con los jansenistas, y está convencido de que la ciencia distrae al hombre de Cristo y de la verdad redentora.

Pascal, siempre enfermo desde hace años, atormentado por su nueva fe, es la contrafigura del autor de El discurso del método. Nada le da gusto, ni tiene descanso. Ésta es la foto fija que el autor nos ofrece de él, porque, poco después, Pascal se volvería hedonista y viviría una vida intensa y libertina.

Brisville se sirve de ambos caracteres, interpretados por Josep Maria Flotats y Albert Triola, para elaborar un juguete didáctico, un jeu d'esprit ágil, ameno, con momentos de humor chispeante. Más que reflejar el pasado, nos refleja. Ese hombre siempre al borde de la disputa y su amable contertulio, acaban pareciéndonos gente de hoy. Su manera de encarar la vida, es la nuestra, aunque fanatismo y bonhomía adopten ahora otros ropajes. Pero el combate entre ambos está amañado. Los contendientes no tienen cartas parejas. Descartes es tremendamente simpático, mientras que Pascal pronto se nos atraviesa. Brisville ha puesto veneno en la punta de la espada del filósofo y ha dejado a su antagonista desguarnecido.

El personaje que encarna Flotats es un bombón: tiene gracia y retranca. Suyas son las mejores réplicas. El catalán es un maestro de la escucha y de la pausa: todo oídos cuando Pascal le suelta sus ingenuidades visionarias, o le atosiga con dogmas. Su interpretación, generosa, podría estar todavía más contenida y llegaría igual. A Albert Triola le toca la parte más difícil: está furioso casi todo el tiempo, demasiado al borde del soponcio. Debería contenerse. No hace falta enfatizar un discurso que es todo énfasis. Son estas pegas pequeñas para un espectáculo que pareció gustar a todo el mundo.


Diario ABC, 23-Enero-2009

El Encuentro imaginario

«El encuentro de Descartes con Pascal joven», una obra esDiario crita por Jean-Claude Brisville, permite a Josep-Maria Flotats, una de las grandes figuras de la escena española, volver a entrar en la piel de un personaje histórico, en este caso el filósofo René Descartes. Ya fue Charles Maurice de Talleyrand en «La cena», también de Brisville, y después encarnó a Stalin en una adaptación teatral de una novela de Marc Dugain. No es que le guste la «arqueología teatral»; antes bien, cada vez encuentra mayor vigencia en los personajes y en el texto de Brisville. «Me pone la piel de gallina ver que lo que piensan y lo que discuten los dos personajes, los asuntos de los que hablan, siguen hoy en día sin respuesta y siguen preocupándonos. Descartes y Pascal son personajes del siglo XVII pero al tiempo de una rabiosa contemporaneidad. Por ejemplo, Descartes trabajó durante varios años sobre la teoría de Copérnico de que la tierra daba vueltas alrededor del sol; cuando se enteró de la condena de Galileo por sostener la misma tesis, quema el libro que estaba escribiendo y renuncia a publicarlo. Nos habla de la censura, del miedo al poder, algo que sigue muy presente en nuestros días. La inteligencia humana, que es lo que defiende Descartes, siempre choca con el poder, con la libertad de pensamiento y de expresión. Hay determinadas cosas que no se pueden decir en voz alta hoy en día. Cuando Pascal le pregunta a Descartes por esa cuestión, éste contesta; «La Iglesia es poderosa y suspicaz, y yo no soy valiente todos los días. Estos son, además de personajes de carne y hueso, personajes que me estremecen porque no me están hablando de las guerras púnicas, me están hablando de mí».
La obra estrenada en el teatro Español -donde estará hasta el próximo 22 de febrero- recrea el único encuentro que mantuvieron Descartes y Pascal, «dos de los cerebros más brillantes del siglo XVII», en palabras de Flotats, a lo largo de su vida. Ocurrió el 24 de septiembre de 1647 en el convento de los Mínimos, en París, y no hay documentación sobre aquella entrevista. Brisville se ha imaginado la conversación y la ha convertido en obra teatral.
«Pascal tiene en ese momento 24 años, y el otro es el «super premio Nobel» de la época -relata Flotats-. Existe una admiración mutua increíble; Descartes está interesadísimo por ese joven prodigio que ya ha descubierto a los 19 años la máquina aritmética, que es el antecedente de los ordenadores».
Flotats ha apostado por la austeridad para su puesta en escena. «En primer lugar, por el escenario donde se desarrolla el encuentro, que no precisa de demasiados elementos». Pero es que, además, «lo importante es el diálogo, lo que se comunican los personajes; el gran protagonista del espectáculo es el verbo, la palabra, por estilo, por contenido, por ritmo, por acentos. Éste es un teatro sin cambios de decorado ni movimientos extraordinarios; es un teatro para escuchar».
«Brisville -continúa Flotats, que además de interpretar, firma el espacio escénico, los figurines, la versión y la dirección- muestra su extraordinario talento, y ha escrito algo parecido a un lied de Schubert, que es la quintaesencia de la música culta, pero al mismo tiempo popular. Ningún espectador necesita una preparación previa para que le emocione esa música, y ocurre lo mismo en esta obra, con un lenguaje altísimo, como corresponde a los dos personajes, pero que no es nada artificioso, pedante o «docto»; es asequible a todo el público sin ser, claro, lenguaje de la calle».
El autor tomó la mayor parte de la documentación, cuenta Flotats, de la correspondencia conocida de Descartes y Pascal. «De ahí toma la carne de los personajes: sus pasiones y sus debilidades, sus filias y sus fobias. Y eso es lo que le da verdad a la obra. Ésta no es en ningún caso un acto intelectual, literario y únicamente cerebral del encuentro de esos dos sabios, sino que son dos personajes de carne y hueso que se encuentran y se hablan, con la curiosidad que se tienen el uno por el otro, la admiración y los antagonismos. Eso la hace muy viva».
Personajes de esta altura son especiales para los actores, por lo que aportan profesional y personalmente. Flotats espera que «la frecuentación de los poetas me haga más humano y también un poco mejor persona. La herencia del saber -del saber vivir, del saber pensar, del saber andar, del saber hablar- nos la da alguien. Y en el teatro, además de los maestros, son los grandes poetas quienes te forman»,

Teatro Español.Dossier de Prensa

EL ENCUENTRO DE DESCARTES CON PASCAL JOVEN
De Jean-Claude Brisville

TEATRO ESPAÑOL
SALA PRINCIPAL
Del 22 de enero al 22 de febrero de 2009
De martes a sábado, 20.00 h.
Domingos, 18.00 horas
Precio: 16 euros
Martes y miércoles 25% decuento

EQUIPO ARTÍSTICO Y TÉCNICO
Descartes Josep-Maria Flotats
Pascal Albert Triola
Diseño de iluminación Albert Faura
Traducción Mauro Armiño
Espacio escénico, figurines, versión y dirección Josep-Maria Flotats
Realización de vestuario Sastrería Cornejo
Realización de mobiliario M. Maurice Jur y M. Xavier Balzarotti
Postizos Carlos Monstosa
Peluquería Toni Santos
Calzado Casimiro Valldeperas
Fotografía Ros-Ribas
Diseño gráfico Papú Comunicación
Diseño de producción Frán Ávila
Distribución Taller 75 – lazona
Espectáculo producido por Taller 75 Madrid

DATOS SOBRE EL ORIGEN DE LA OBRA
René Descartes La Haye en Touraine, 1596 - Estocolmo 1650
Blaise Pascal Clermont-Ferrand, Auvernia -1623 París 1662
Sólo una vez se encontraron Descartes y Pascal, los dos filósofos más importantes de su siglo. El encuentro tuvo lugar el 24 de septiembre de 1647,en el convento parisino de los Mínimos, y su entrevista duró varias horas.
Ninguno de los dos escribió sobre lo que hablaron, y esto es precisamente lo que animó al dramaturgo Jean-Claude Brisville a imaginar el encuentro de dos experiencias vitales y de dos pensamiento filosóficos.
Descartes, con 51 años,había aceptado la oferta de mecenazgo que la reina Cristina de Suecia le había ofrecido y se preparaba para realizar el que sería el último viaje de una ajetreada vida; Pascal era un joven de 24 años que, a esa temprana edad, ya estaba considerado como un genio por varios inventos científicos que había ideado, entre ellos una máquina aritmética antecedente de los ordenadores actuales; estaba inmerso en una profunda crisis existencial que –con la fe del
converso- se preocupaba más de reformar a los demás que de reformarse.
Descartes miraba, desde la altura de su edad, -y con cierto distanciamiento- los temas que afectaban al ser humano. La admiración que ambos sentían el uno por el otro no ocultaba su radical oposición de ideas y de formas de vivir.
En esta obra, Brisville describe a Descartes como heredero de la sabiduría del humanismo, como un personaje racionalista que ama la vida en sus menores detalles y aprovecha todas las oportunidades que ésta le ofrece.
Pascal, sin embargo, encarna la figura del joven atormentado que sólo vive por y para sus ideas.
El encuentro escenifica ese enfrentamiento de dos personalidades y de dosvidas fascinantes que, por distintos motivos, siguen perteneciendo a nuestro tiempo: Descartes -el impulsor de la razón como norma de vida- no es el intelectual seco pintado por la tradición, sino un delicado pensador que se adentra por todas las vías –hasta las callejas más tenebrosas – por las que caminaba Europa en ese momento: las mujeres, la guerra, los duelos, las ciencias ocultas; en resumen, un personaje vivo, de este mundo, cuya llegada a París, con 17 años, Jean-Claude Brisville compara con la del D’Artagnan de Los tres mosqueteros. Pascal, en cambio, aspira al otro mundo: se mortifica la carne, se retuerce y atormenta para alcanzar lo absoluto, un misticismo religioso que le impide participar de la vida.
Cuando se produce ese encuentro de las dos mayores figuras del pensamiento del siglo XVII, Descartes ya ha escrito su obra maestra, El discurso del método,texto revolucionario en la filosofía occidental que unía moral y lógica; ahora tiene en gestación en su mente el Tratado de las pasiones del alma, concluido en 1649, pocos meses antes de su muerte, en el que une moral y psicología.Hombre de ciencia, Descartes analizó a lo largo de su carrera de filósofo problemas físicos,matemáticos,geométricos, la luz, el cuerpo humano…, todo lo que estaba científicamente a su alcance, para buscar un camino hacia la verdad, una verdad que se pudiera palpar con la mano; y con su forma de pensar elimina del panorama filosófico el escolasticismo eclesiástico que había regido la vida de la Edad Media, todas aquellas montañas de palabras y más palabras que oscurecían y confundían la posibilidad de pensar libremente.
Pascal, en cambio, ya está quemándose en la llama que le llevará a publicar sin nombre de autor las Cartas Provinciales, cartas de denuncia contra las complejidades de la teología y contra la conducta «amable y acomodaticia» de quienes, jugando con el laxismo, se adentraban y ocupaban los centros del poder terrenal; el rigor de su pensamiento -lleno de ironía y humor- hará decir a
Voltaire que la sal de estas cartas «supera la de las mejores comedias de Molière». Por supuesto, dada la época, esas Provinciales fueron condenadas a ser quemadas por mano del verdugo.
Ya entonces escribía en trocitos de papel la que sería su obra maestra:Pensamientos. El paso que Pascal daba con ellos era tan radical, aunque en otro plano, como el que había dado Descartes; el pensamiento pascaliano,nada ortodoxo, es actual en el siglo XX y en el XXI por su impulso, por su
fogosidad que salva al hombre del abismo que Pascal tanto temía; y porque, en su búsqueda de la verdad, deja a un lado las razones del intelecto que buscaba Descartes para celebrar las «razones del corazón»; y esas razones del corazón solo le permiten alcanzar una verdad: el enigma que es cada ser humano, cada persona.
J.M. Flotats

JEAN-CLAUDE BRISVILLE (autor)
Jean-Claude Brisville, dramaturgo francés nacido en Bois-Colombes en 1922, hizo toda su carrera literaria en el mundo de la edición (Hachette, Julliard, director
literario de Le Livre de Poche,1976-1981). Se inició en el teatro con Saint-Just, obra patrocinada por Albert Camus. Este título contiene ya las líneas básicas de las creaciones escénicas de Brisville: un fondo dramático ocupado por protagonistas de la historia, de la literatura y del pensamiento, donde se debaten ideas y situaciones con diálogos sobrios que unen la ironía, el
humor y el arte de los sobrentendidos.
Autor de piezas para televisión, consiguió el éxito del gran público con La Fauteuil à bascule (La mecedora, 1981). En esta obra desvela los entresijos del mundo de la edición en el que Brisville había pasado toda su vida, con la falta de comunicación por núcleo argumental.
A partir de entonces, Brisville ha querido hacer un «teatro de Historia que no sea solamente retrospectivo», enfrentando ideas y caracteres de grandes protagonistas de la historia: L’Entretien de M. Des-cartes avec M. Pascal le Jeune, que pone frente a frente a los dos mayores filósofos de su siglo; Le Souper (La cena, 1989), sobre el tema del «vicio apoyado en el brazo del crimen», con Talleyrand y Fouché como protagonistas diabólicos de un momento muy concreto de la historia de Francia; L’Antichambre (La antecámara, 1991), donde se enfrentan de manera encarnizada Mme. du Deffand y Julie de Lespinasse para controlar desde sus salones el mundo dela Ilustración. Otras obras: Con-tre-jour, La Villa Bleue, La Derniére Salve, Le Bonheur á Romorantin, el guión cinematográfico Beaumarchais l’insolent (Beaumarchais, el
insolente), Sept comédies en quête d’acteurs (Siete comedias en busca de actores,
2007), etc.
El director de cine Edouard Molinaro ha llevado a la pantalla La cena y Beaumarchais
el insolente.
Como adaptador teatral, Jean-Claude Brisville, es el autor la versión francesa de Las amistades peligrosas, de Christopher Hampton.
Es, además, autor de obras narrativas: D’un amour, La Fuite au Danemark, Zone d’ombre; de ensayos: La Présence réelle et Camus; y de libros de memorias y recuerdos como De Mémoire, (1998) Quartiers d’hiver (2006) y Rien n’est jamais fini (2009).

MAURO ARMIÑO (traductor)
Escritor, periodista y crítico teatral. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid.
Ha publicado poesía (El mástil de la noche), narrativa (El curso de las cosas) y ensayo
literario (Qué ha dicho verdaderamente Larra).
Su labor de traductor,por la que ha obtenido en dos ocasiones el Premio Nacional de traducción (Antología de la poesía surrealista, 1971); Rosalía de Castro, (Poesía, 1979),se ha centrado sobre todo en la cultura francesa: autores teatrales, desde Molière (El Tartufo, Don Juan, El
misántropo, etc.) a Albert Camus (Los justos) pasando por Pierre de Marivaux (El juego del amor y del azar, El triunfo del amor), Pierre Corneille (El Cid, don Sancho de Aragón, La comedia de las ilusiones), y Edmond Rostand (Cyrano de Bergerac);filósofos de la Ilustración como Jean-Jacques Rousseau (Las confesiones, Emilio o de la educación, Ensoñaciones del paseante solitario, Del Contrato social),Diderot (Paradoja sobre el comediante – Cartas a dos actrices), Voltaire (Novelas y cuentos completos, Tratado sobre la tolerancia, Diálogos de Evémero); el
Marqués de Sade (Filosofía en el tocador, Las 120 jornadas de Sodoma, Justine, Los crímenes del amor) y una antología de Cuentos y relatos libertinos de la Ilustración francesa; poetas como Arthur Rimbaud (Una temporada en el infierno –Iluminaciones); y novelistas y dramaturgos de los siglos XIX y XX,desde Balzac,Maupassant y Zola a Marcel Schwob,Julien Gracq y Jean Genet (Splendid’s); y, de manera especial Marcel Proust en traducciones críticas y anotadas para la
Editorial Valdemar: A la busca del tiempo perdido, 2000-2005; Los placeres y lo
días,2006; y Jean Santeuil (2006).
Ha traducido escritores de lengua inglesa como Nathaniel Hawthorne,Edgard Allan Poe y Oscar Wilde,Teatro completo (Valdemar,2008).
Ha ejercido el periodismo y la crítica teatral en diversos medios de comunicación (El País, Cambio 16, Radio Nacional de España) y, en la actualidad, en la revista El Siglo. Dirigió la Guía del Ocio de Madrid.
Algunas de sus traducciones y versiones teatrales han sido llevadas a los escenarios, dirigidas por: Josep Maria Flotats (París 1940, de Louis Jouvet; La cena, de Jean-Claude Brisville, El encuentro de Descartes con Pascal joven, Jean-Claude Brisville), Adrián Daumas (Los enredos
de Scapin,La escuela de los maridos, Las preciosas ridículas, de Molière; El triunfo del amor, de Marivaux; La comedia de las ilusiones, de Corneille), Isidro Rodríguez (El misántropo y Los enredos de Scapin, de Molière; El medico de su honra, de Calderón)y Miguel Narros (Salomé, de Oscar Wilde).
Premio Max de traducción a una obra teatral por París 1940, de Louis Jouvet (2002).
Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres, condecoración del Gobierno de la
República Francesa (2007).

JOSEP MARIA FLOTATS (Descartes)
Actor y director formado en la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático de Estrasburgo entre los años 1959 -1960 -1961. En 1967 pasa a formar parte del ThéâtreNational Populaire (TNP) de París. En 1968 se incorpora como primer actor en el Théâtre de la Ville de París. En
1981 entra en la Comédie-Française. Crea la «Compañía Flotats» en Barcelona en 1983. En 1995 funda el Teatre Nacional de Catalunya. En julio de 1997 crea su propia Productora en Madrid.

1962-1963
Horace de Corneille. Dir: Hubert Gignoux. Comédie de L´est. Strabourg.
Six personnages en quéte d´auteur de Pirandello. Dir: Pierre Lefebvre.Comédie de L´est.
Strabourg.
La Mégére apprivoisée de Shakespeare. Dir: André Jaunnot.Comédie de L´est. Strabourg.
Mille francs de récompense de Víctor Hugo. Dir: Hubert Gignoux. Comédie de L´est. Strabourg.
1963
Horace y La Mégére apprivoisée. Comédie de l´Est. Festival Internacional de Baalbeck. Líbano
1964
Victor o Les enfants au pouvoir de Roger Vitrac. Dir: Jean Anouilh (Productions d’Aujourd’hui)
Gira por: Francia, Bélgica, Alemania, Italia, Suiza y Marruecos
Aurélie de Égénie Mavrakis. Dir: Jorge Lavelli. Théâtre de L’Oeuvre. París.
1965
Le Cercle de craie caucasien de Bertold Brecht. Dir: René Allio Théâtre de la Commune
d’Aubervillers, París.
1966
La Bonne âme de Se-Tchouan de Bertold Brecht. Dir: René Allio Théâtre de la Région
Parisienne.
Petit Malcom contre les eunuques de David Halliwell. Dir: Jacques Rousseau.Théâtre des Arts.
París.
1967
Le Roi Lear de Shakespeare. Dir: Georges Wilson. Théâtre National Populaire (TNP). París.
L’Illusion comique de Corneille. Dir: Georges Wilson. TNP. París y Festival Internacional de
Zurich.
1968
Se incorpora como primer actor en la nueva compañía del Teatro de la Ville que fue fundada
por Jean Mercure. Inauguración oficial del Théâtre de la Ville de París con Beaucoup de bruit
pour rien de Shakespeare. Dir: Jorge Lavelli.
1969
Pizarro et Le soleil de Peter Shaeffer. Dir: Jean Mercure. Théâtre de la Ville de París.
O Edipe Roi de Sófocles. Dir: Rafael Rodrigues. Théâtre de la Ville de París
L´Ilusion comique de Corneille. Dir: George Wilson. TNP. París
1970
Early Morning de Edward Bond. Dir: Georges Wilson. Festival de Avignon (Palacio de los
Papas) y TNP. París.
1971
La Guerre de Troie n’aura pas lieu de Giraudoux. Dir: Jean Mercure. Théâtre de la Ville. París.
Festival de Avignon (Palacio de los Papas) y gira por URSS. Moscú y San Petersburgo.
Les Possédés de Dostoyevsky. (Versión de Albert Camus). Dir: Jean Mercure. Théâtre de la
Ville. París.
1972
Le Cid de Corneille. Dir: Denis Lorca. Théâtre de la Ville. París.
Le long voyage vers la nuit de O’Neill. Dir: Georges Wilson. Théâtre de I’Atelier. París.
1974
La création du monde et autres business de Arthur Miller. Dir: Jean Mercure. Théâtre de la
Ville. París.
1975
Othello de Shakespeare. Dir: Georges Wilson. Théâtre de I’Est Parisien y Festival de Avignon,
(Palacio de los Papas).
Don Juan ou l’Homme de cendres de André Obey. Dir: Jean-Pierre André. Festival de Vaison -
La Romaine - Francia.
Le Genre humain de Jean-Edern Hallier. Dir: Henri Ronse. Pascal Théâtre Espace Cardin.
París.
1976
Les Brigands de Schiller. Dir: Anne Delbée. Théâtre de la Ville. París.
La Guerre de Troie n’aura pas lieu de Jean Giraudoux. Dir: Jean Mercure. City Center Théâtre
Nueva York y Montreal, Otawa, Toronto y Québec.
1977
Dom Juan de Molière. Dir: Andreas Voutsinas. Les Tréteaux de France. París y gira por
Francia.
En attendant Godot de Beckett. Dir: Otomar Krejca. Les Tréteaux de France. Festival de
Avignon (Palacio de los Papas).
1978
Zadig ou la destinée de Voltaire. Dir: Jean-Louis Barrault. Compagnie Renaud-Barrault. Théâtre
d’Orsay. París.
1979
Une drôle de vie de Brian Clark. Dir: Michel Fagadau. Théâtre Antoine. París.
1981
El 1 de enero entra en la Comédie-Française.
Sertorius de Corneille. Dir: Jean-Pierre Miquel. Comédie-Française. París.
Andromaque de Racine. Dir: Patrice Kerbrat. Comédie-Française. París.
Les Caprices de Marianne de Musset. Dir: François Beaulieu. Comédie-Française. París.
1982
Dom Juan de Molière. Dir: Jean-Luc Boutté. Comédie-Française. París.
Le Bourgeois gentilhomme de Molière. Dir: Jean-Laurent Cochet. Comédie-Française. París.
En diciembre de 1982 es nombrado Societaire de la Comédie-française.
1983
Intermezzo de Giraudoux. Dir: Jacques Seyres. Comédie-Française. París.
La seconde Surprise de l’amour de Marivaux. Dir: Jean-Pierre Miquel. Comédie-Française.
París.
1984
Funda en Barcelona su propia compañía después de una memorable representación de Dom
Juan de Molière que la Comédie-Française presentó, el 23 de abril de 1983 en el Gran Teatre
del Liceu de Barcelona ante la extraordinaria acogida popular de su espectáculo. J. M. Flotats,
que interpretó a Dom Juan, decide emprender, de forma paralela a la creación de su propia
compañía, el proyecto del Teatre Nacional de Catalunya. El Consejero de Cultura de la
Generalitat se interesa por su proyecto y le pide que lo ponga en marcha.
Una jornada particular de Ettore Scola. Dir: J. M. Flotats. Cía Flotats. Teatre Condal. Barcelona.
1985
Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand. Dir: Maurizio Scaparro. Cía Flotats. Teatro
Poliorama. Barcelona. Teatro Pavón. Madrid.
1986
El despertar de la primavera de Frank Wedekind. Dir: J. M. Flotats. Compañía Flotats. Teatro
Poliorama. Barcelona.
Per un sí o per un no de Nathalie Sarraute. Dir: Simone Benmussa. Cía Flotats. Teatro
Poliorama. Barcelona.
Infantillatges de Raymond Cousse.Dir: J. M. Flotats. Cía Flotats. Teatre Poliorama.
1987
El dret d’escollir (Whose life is it anyway) de Brian Clark. Dir: J. M. Flotats. Cía Flotats. Teatro
Poliorama. Barcelona.
1988
Lorenzaccio de Musset. Dir: J. M. Flotats. Compañía Flotats. Teatro Poliorama. Barcelona.
Teatro Español. Madrid.
1989
El Misantropo de Molière. Dir: J. M. Flotats. Compañía Flotats. Teatro Poliorama. Barcelona.
Teatro Español. Madrid.
1990 - 1991
Ara que els ametllers ja estan batuts, un espectáculo creado e interpretado por J. M. Flotats,
basado en la narrativa de Josep Pla. Cía Flotats. Teatro Poliorama. Barcelona. Gira por
Catalunya y Frankfurt. Teatro María Guerrero. Madrid.
1992
Cavalls de mar de Josep Lluis y Rodolf Sirera. Dir: J. M. Flotats. Compañía Flotats. Teatro
Poliorama. Barcelona.
Don Quijote: fragmentos de un discurso teatral de Maurizio Scaparro y Rafael Azcona, basada
en la obra de Cervantes Don Quijote de la Mancha. Dir: Maurizio Scaparro. Gira internacional.
Nueva York, España, Italia. Producción Expo de Sevilla ‘92. Teatro Tívoli. Barcelona. Teatro
María Guerrero. Madrid.
1993
Tot assajant “Dom Juan” de Louis Jouvet y Brigitte Jaques. Dir: J. M. Flotats. Compañía
Flotats. Teatro Poliorama. Barcelona.
1994
Cal Dir-ho de Eugène Labiche. Dir: J. M. Flotats. Compañía Flotats. Teatro Poliorama.
Barcelona. Espectáculo con el que la Compañía Flotats celebra su décimo aniversario y se
despide del Teatro Poliorama para incorporarse al futuro Teatre Nacional de Catalunya, en fase
avanzada de construcción.
1995
Nombrado por Real Decreto Fundador y Primer Director del Teatre Nacional de Catalunya, J.
M. Flotats dirige la creación de los equipos técnicos, administrativos y artísticos. Programa las
tres primeras temporadas y coordina y supervisa la última fase de construcción y equipamiento
del TNC.
1996
Presentación oficial de la compañía del Teatre joven Nacional de Catalunya en los talleres de
éste mientras se termina la construcción de la Sala Grande, con Angels a América de Tony
Kushner. Dir: J. M. Flotats. Compañía TNC. Talleres del TNC. Barcelona.
1997
Presentación oficial de la Sala Grande del TNC (14.10.1997)
La gavina Anton Chejov. Dir: J. M. Flotats. Compañía TNC. Barcelona. En julio de 1997 se
instala en Madrid y crea su propia Productora.
1997 - 2000
Arte de Yasmina Reza. Director, versión, productor y actor Teatro Marquina de Madrid. Gira por
España Teatro Tívoli. Barcelona
2001
“Cossi fan tutte” W. A. Mozart. Dir: J. M. Flotats. Director Musical: Jesús López Cobos. Teatro
Real. Madrid.
2002 - 2003
París 1940 de Louis Jouvet. Director, actor, versión y productor: J. M. Flotats Teatro Bellas
Artes. Madrid. Gira por España. Teatro Tivoli. Barcelona
2004 - 2005
La cena de Jean-Claude Brisville. Director, actor, versión y productor: J. M. Flotats Teatro
Bellas Artes. Madrid.Gira por España.
2007 - 2008
Stalin Basada en la novela de Marc Dugain Une exécution ordinaire, en versión teatral de J. M.
Flotats. Director, actor y productor: Josep Maria Flotats. Teatro Tivoli. Barcelona. Gira por
Cataluña.

PREMIOS
PRIX GÉRARD PHILIPE, 1970
París. Premio al mejor actor por “La Guerre de Troie n’aura pas lieu”de Jean Girandoux.
Théâtre de la Ville. París.
PRIX DE LA CRITIQUE FRANÇAISE, 1980
(Premio “Molière” en la actualidad) al mejor actor del año por “Une dróle de vie” e Bryan Clark.
Théâtre Antoine. París.
PREMIO NACIONAL DE TEATRO, 1989
Concedido por el Ministerio de Cultura por su labor teatral realizada con la Compañía Flotats.
PREMIO EL OJO CRÍTICO DE RNE, 1999
PREMIO DE CULTURA COMUNIDAD DE MADRID, 2002
PREMIO DE LAS ARTES ESCÉNICAS DE CASTILLA-LA MANCHA, 2003
Corral de Comedias, Ciudad de Almagro.

Arte
5 Premios Max de la SGAE 1998: Mejor espectáculo, mejor productor, mejor actor (para
Carlos Hipólito), mejor director, mejor traducción/adaptación.
Premio Unión de Actores al mejor actor 1998 (para Carlos Hipólito)
Premio Fotogramas de Plata 1999
Premio Ancora – Premio Oasis 1999
Premio “Cambio 16” 1999
Premio Mayte 1999
Premio Teatro Arriaga 2000

Paris 1940
3 premios MAX de la SGAE 2002: Mejor espectáculo, mejor director y mejor traducción y
adaptación.
Premio Unión de Actores al mejor actor 2002.
Premio Ricardo Calvo de la Villa de Madrid 2003.
Premio Ercilla. Mejor creación dramática 2003.

La Cena
1 premio MAX de la SGAE 2004: Mejor director.
Premio Amigos del Teatro de Valladolid 2006: Mejor actor
Primer Premio Mayte de Teatro de Cantabria

CONDECORACIONES
OFFICER DES ARTS ET DES LETTRES
Otorgada por el Gobierno Francés.
CHEVALIER DE LA LÉGION D’HONNEUR
Impuesta por François Mitterrand, Presidente de la República Francesa.
MEDALLA DE ORO AL MÉRITO A LAS BELLAS ARTES
Otorgada por S. M. el rey de España don Juan Carlos I.

ALBERT TRIOLA (Pascal)
Actor formado en Arte Dramático en la especialidad de Interpretación
en el Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

2008
Rey Lear de William Shakespeare. Dir: Gerardo Vera. Centro
Dramático Nacional.
2007
God is a dj de Falk Richter. Dir: Juan Carlos Martel Bayod. Festival
Grec.
Un lloc conegut de Daniela Feixas. Dir: Carme Portaceli. Sala
Muntaner.
Tornar a casa de Harold Pinter. Dir: Ferran Madico. Centre d´Arts Escèniques de Reus.
2006
Push-up 1-3 de Roland Schimmelpfennig. Dir: Juan Carlos Martel Bayod. Sala Beckett.
A Electra le sienta bien el luto de Eugene O’Neill. Dir: Mario Gas. Festival de Teatro Clásico de
Mérida.
2005
La Orestiada de Eugene O’Neill. Dir: Mario Gas. Madrid (Centro Cultural de la Villa).
El diable compartit de Fabrice Melquiot. Dir: Roberto Romei. Teatro Tantarantana.
2004
4D-Óptico de Javier Daulte. Dir: Javier Daulte. Cia Familia Alcovavsky Fira de teatro de
Tàrrega, Fronteras Festival de Londres y Antic Teatre
Génova 01 de Fausto Paravidino. Dir: Carme Portaceli. Pascal Teatro Grec, gira por Cataluña
y España.
Això és una cadira de Caryl Churchill. Dir: Brigitte Luik. Teatro Artenbrut.
Hamlet Máquina de Heiner Müller. Dir: Glòria Balañà. Espai Lliure del Teatro Lliure.
2003
Flor de otoño de José María Rodríguez Méndez. Dir: Josep Costa. Teatro Artenbrut.
Just la fi del món de Jean-Luc Lagarce. Dir: Roberto Romei. Teatro Tantarantana (Festival
Grec) y gira por Cataluña.
2002
El somni d’una nit d’estiu de William Shakespeare. Dir: Àngel Llàcer. Compañía Parracs.
Teatro Borràs. Gira por Cataluña. Festival Shakespeare
La filla del mar de Àngel Guimerà. Dir: Josep Maria Mestres. Teatre Nacional de Catalunya.
Titus Andrònic de William Shakespeare. Dir: Àlex Rigola. Gira por Cataluña con el Teatre Lliure.
2001
La mare Coratge i els seus fills de Bertold Brecht. Dir: Mario Gas. Teatre Nacional de
Catalunya.
Antígona de Jean Anouilh. Dir: Roberto Romei. Compañía Parracs. Teatro Tantarantana.
2000
Esperando a Godot de Samuel Beckett. Dir : Lluís Pasqual. Cia Teatre Lliure. Teatro La Abadía
de Madrid y gira por España.
El tercer policía de Flann O´Brien. Dir: Pep Anton Gómez. Cia Teatre Lliure con Mercat de les
Flors (Festival Grec).
Ricard G. Peces d’amor i de Guerra joven basado en Ricardo III de W. Shakespeare.
Dir:Magda Puyo y Ramon Simó. Sala Beckett.
1999
Quédate con la copla . Espectáculo de creación colectiva. Dir: Àngel Llàcer. Teatro El Llantiol.
Fashion feeling music de Lluís Hansen y Josep Mª Mestres. Dir: Josep Mª Mestres. Cia Teatre
Lliure. Teatre Lliure y gira por Cataluña.
Tango de S. Mrozeck. Dir: Gabor Tompa. Festival de Teatro internacional de Sitges y Teatre
Lliure.
Mesura per mesura de William Shakespeare.Dir: Calixto Bieito. Teatre Nacional de Catalunya
y gira por Cataluña.
1998
Un cop més… Una mica de música. Dir: El musical més petit. Teatro Principal y gira por
Cataluña.
Leonci i Lena de Georg Büchner.Dir: Sven Eric-Bechtolf. Festival de Teatro internacional de
Sitges y Teatro Joventut.
Salvats de Edward Bond. Dir: Josep Mª Mestres. Zitzània teatre. Teatre Lliure y gira por
Cataluña.
El somni de Mozart de Bruun Kujit. Dir: El musical més petit. Teatre Nacional de Catalunya,
1997
Pat’s Room. Hotel de mala mort de Nùria Amat. Dir: Carme Portaceli. El Sala Beckett (Festival
Grec).

Teatro Español.Cartel



Teatro Español.Fotos Oficiales










Telenoticies, TV3, 22-Enero-2009

Flotats torna a Madrid amb un text filosòfic

Josep Maria Flotats torna als escenaris de Madrid. Aquesta nit estrena "El encuentro entre Descartes i el joven Pascal", de Jean-Claude Brisville, una obra que reconstrueix una conversa entre aquests dos filòsofs del segle XVII. Flotats la dirigeix i la coprotagonitza amb Albert Triola.

Video

El Ojo Crítico,RNE,22-Enero-2009

Willy Loman, un vendedor ambulante de 60 años, vive en Nueva York alimentándose de ilusiones y falsas esperanzas. Él es el protagonista de la gran obra de teatro, La muerte de un viajante, salida de la cabeza pensante de Arthur Miller. Una obra que ha traducido Eduardo Mendoza para que Mario Gas la lleve a escena.

El dramaturgo estará con nosotros hoy en El Ojo Crítico para hablarnos de este nuevo montaje que estrena mañana en el Teatro Municipal de Girona, y que más tarde podremos ver en el Teatro Lliure de Barcelona y en el Teatro Español de Madrid.

Y justo en el Teatro Español podremos escuchar estos días la única conversación que mantuvieron en su vida los filósofos Descartes y Pascal. O, más bien, el cómo se la imaginó el dramaturgo francés Jean-Claude Brisville. El autor de La cena dirige ahora el montaje El encuentro de Descartes con Pascal joven, el que actúan en el papel de los filósofos Josep María Flotats y Albert Triola.

La Rioja, 22-Enero-2009

Descartes y Pascal, duelo de titanes

Josep-María Flotats enfrenta a dos de los pensadores de la cultura francesa

París, 1647. Convento de los Mínimos. El filósofo y científico René Descartes, de 51 años, mantiene un encuentro con el matemático y pensador Blas Pascal, de 24. Descartes está considerado como una eminencia; Pascal, quien a los 19 años había inventado una máquina aritmética (precedente de los ordenadores), deslumbra por su genio creador. Los dos se admiran y desean conocerse. Conciertan un encuentro en este convento.
«No se sabe de qué hablaron, pero hay cartas que hacen referencia a la duración de la entrevista, varias horas», explicó Josep-María Flotats, autor de El encuentro de Descartes con Pascal joven, una pieza de teatro que se estrena hoy en el Español y que, tras su paso por la capital, realizará una gira por diferentes ciudades como, por ejemplo, Logroño, donde estará en el Teatro Bretón los días 17 y 18 de abril. Además de la adaptación del texto -el original lo firma Jean-Claude Brisville-, Flotats interpreta a Descartes.
«Mi amigo Brisville ha imaginado una conversación brillantísima; seguramente de más altura dialéctica que la que tuvieron en realidad los dos pensadores», explicó durante la presentación del espectáculo Flotats.
Otros caracteres
Jean-Claude Brisville describe a Descartes como heredero de la sabiduría del humanismo, como un personaje racionalista que ama la vida hasta en sus pequeños detalles. «El racionalismo de Descartes no es seco ni distante, como ha pintado la tradición», precisó Flotats. «Es un nombre que se adentra por todos los vericuetos de la vida y se interesa por todo lo ésta puede ofrecer».
Brisville dibuja a Descartes como un D'Artagnan del pensamiento. Pascal, en el polo opuesto, atravesaba en aquellos años por una profunda crisis existencial. «Se mortifica la carne, se retuerce y atormenta para alcanzar lo absoluto; su misticismo le impide participar en la vida».
El actor que encarna a Pascal, Albert Triola, definió a su personaje como un ser «escindido» entre sus inmensas capacidades para las matemáticas y su sed metafísica de inmortalidad. «Era una persona absolutamente imperfecta; por tanto, absolutamente humana».

El Periodico, 22-Enero-2009


Flotats suma Descartes a su lista de personajes históricos

El actor encarna al filósofo en un montaje que acoge el Teatro Español de Madrid

Tres años después de La cena, donde interpretó a Talleyrand, y dos después de encarnar a Stalin en Una execució ordinària, Josep María Flotats vuelve a enfrentarse con un personaje histórico, en este caso Descartes en su vejez, en diálogo con otro coetáneo --un Pascal en sus inicios, interpretado por Albert Triola-- con el que confronta ideas y se hace preguntas de plena vigencia cuatro siglos después.
Desde hoy y hasta el 22 de febrero el montaje de Flotats se representará en el Teatro Español de Madrid, que dirige Mario Gas, con unos "diálogos de altura" y una sobria puesta en escena en el que la iluminación, a cargo de Albert Faura, juega un papel clave. Un escenario casi desnudo para que no haya nada que resalte por encima del texto y un trabajo actoral "austero, sencillo y casi epicú-
reo", en palabras de Flotats, destacan en un espectáculo dirigido al gran público. "Me inquieta", dijo ayer el actor poco antes del ensayo general, "que estos dos grandes pensadores estuviesen preocupados por cosas que aún no se han resuelto. Esa es la vigencia de la obra".

CUALIDADES DEL TEATRO
Tras el éxito de La cena --un diálogo sobre política entre Fouché y Talleyrand junto a Carmelo Gómez--, Flotats consideró que esta obra le permitía mantener su apego por la palabra como esencia del arte dramático. Las cualidades del teatro, dijo, son "provocar la escucha, distraer porque interesa" y enriquecer al espectador. Y el efecto que causa es que al final de la representación uno "es más feliz y, probablemente, más inteligente".
La versión de El encuentro de Descartes con Pascal joven, de Jean-Claude Brisville, autor también de La cena, y en traducción de Mauro Armiño, presenta a un Descartes poco antes de morir, alejado del absolutismo monárquico y de la Iglesia y que defiende a ultranza la libertad de pensamiento. Pascal, por el contrario, está en plena crisis existencial, al tiempo que se enfrenta al poder eclesial por su subordinación al rey.
Brisville se inspiró en un hecho cierto aunque ninguno de los dos filósofos más importantes del siglo XVII dejaron constancia por escrito del mismo. El encuentro entre ambos se produjo el 24 de septiembre de 1647 en el convento parisino de los Mínimos y duró varias horas. Trabajar con Flotats es "como jugar en primer división", según Triola, que ve al joven Pascal como un "místico, ardoroso, intransigente y dotado para la ciencia", un personaje con mucha carga emocional. Tras un mes en Madrid la obra iniciará una gira por España aunque no hay fecha para su presentación en Barcelona.

Fascinación por el pasado

Josep Maria Flotats admira a Jean-Claude Brisville (Bois-Colombes, 1922) como "intelectual y como hombre". El autor francés es un claro representante del teatro de historia, en el que enfrenta a grandes personalidades que no llegaron a conocerse, lo que le permite una mayor fabulación creativa. Debate de ideas, diálogos sobrios pero cargados de ironía y sobreentendidos, caracterizan su estilo.

Brisville llegó tarde a la escritura teatral y logró un gran éxito con 60 años. Fue con La mecedora, una obra sobre los entresijos del mundo de la edición, del que había sido expulsado poco antes. De hecho, toda su carrera literaria se produjo desde siempre en el mundo de la edición donde pasó por grandes editoriales como Hachette, Juliard y, por último, Le Livre de Poche.

Hispanidad.com. 22-enero-2009

Flotats y Triola encarnan un duelo dialéctico entre Descartes y Pascal en Madrid

El Teatro Español de Madrid acoge desde hoy este montaje que "silba referencias contemporáneas"

'El encuentro de Descartes con Pascal joven' es el título de la obra de Jean-Claude Brisville que el veterano actor Josep María Flotats y el joven Albert Triola interpretan desde hoy y hasta el 22 de febrero en el Teatro Español de Madrid.
Un duelo dialéctico que enfrenta a ambos personajes históricos y a los dos artistas en particular en el encuentro que estos intelectuales mantuvieron en 1647 en el parisino Convento de Mínimos y del que no quedó referencia escrita, pero que Brisville imaginó para la escena basándose en la numerosa correspondencia (aunque no entre ellos) de los dos protagonistas.
Flotats, que vuelve a escoger a Brisville después de 'La cena' (en la que se enfrentaban Tayllerand y Fouché) y a quien dijo admirar "como escritor y como hombre" además de ser su amigo, encarna ahora a un Descartes, heredero de la sabiduría del humanismo, "al final de su vida" mientras que Triola es Pascal, un joven de 24 años pero ya "genio reconocido que había inventado la máquina de contar, fundamento de los ordenadores", explicó el actor, quien comparó a Descartes con un "superpremio Nobel de la época" que decidió vivir en Amsterdam por ser "la ciudad más libre y progresista de la época".
Pascal, en cambio, vive en París y su mentalidad "es la del cristiano de las catacumbas", refirió. "Era un hombre de fe que se encontraba en un momento de crisis mística, por lo que estaba dispuesto a renunciar a sus investigaciones y a la ciencia para ponerse a trabajar para salvar su alma", continuó Flotats.
POLITICAMENTE INCORRECTOS
Si algo une a estos personajes, según el actor, es que ambos "están fuera de la legalidad y son considerados gente peligrosa". "Hoy podrían ser calificados de políticamente incorrectos", agregó. "Descartes y Pascal mantienen conceptos de vida opuestos pero defienden lo que creen fundamental y eso les une", matizó.
Según Flotats "la libertad de pensamiento choca siempre con el poder establecido y esto da enorme actualidad a la obra, una conversación apasionante que entre líneas nos silba referencias contemporáneas, lo que a mí me estremece".
El actor señaló que Descartes y Pascal se preguntaban ya en 1647 las mismas cosas que nos preguntamos muchos hoy en día. "Estos grandes cerebros del siglo XVII discutían sobre algo que aún hoy no está resuelto, lo que aporta actualidad vital y un pósito de reflexión", declaró.
El ambiente "austero y sencillo" que se le ha conferido a la función va bien con los tiempos "difíciles" que corren ahora, dijo Flotats incidiendo en que la puesta en escena se ha puesto "al cien por cien al servicio del texto". "Es un espacio agradable, confortable, donde se puede escuchar, algo que estamos perdiendo hoy en día. Permite el espectador salir del teatro más relajado e inteligente", aseguró.
CONTRADICTORIO E IMPERFECTO
Para Triola, el personaje del joven Pascal ha sido "un regalo" y estar al lado de Flotats supone "jugar en primerísima división". "Pascal es un hombre lleno de contradicciones, intransigente, místico, ardoroso, obsesionado con la muerte y el sufrimiento y que tenía una enorme grieta interior. Era terriblemente imperfecto y absolutamente humano", lo calificó el actor.
Flotats indicó que la coincidencia de haber interpretado desde hace unos años personajes históricos es sólo eso, "casualidad". "Los personajes, lo que dice la obra y cómo se dice me apasiona, por eso estoy en estos montajes, no por ser históricos", añadió.

Guia del Ocio.com, 22-Enero-2009

EL ENCUENTRO DE DESCARTES CON PASCAL JOVEN

Doble ingenio



Fecha:
22 de Enero de 2009 hasta 22 de Febrero de 2009
Autor: Jean-Claude Brisville
Director: Josep María Flotats
Intérpretes: Josep María Flotats y Albert Triola
Género: Drama
Horario: M a S a las 20 h. D a las 18 h.
Precio: 4 a 22 euros.
Venta Anticipada: taquilla (no admite tarjetas) de M a S de 11.30 a 13.30 h. y de 17 h. a 19 h. D de 11.30 a 13.30 y de 18.30 a 20 h.; en Telentrada de Caixa de Catalunya y en el tel. 902 10 12 12




Josep-Maria Flotats regresa a los escenarios con un intenso duelo verbal entre los dos mayores filósofos del XVII escrito por el autor de "La cena".


Fue el actor y director Josep-Maria Flotats quien nos dio a conocer en España al dramaturgo (e importante editor) Jean-Claude Brisville con la puesta en escena de La cena, obra en la que el autor enfrentaba, en un intenso y apasionante encuentro, a Fouché y Talleyrand, dos ministros de Napoleón, capaces de todo. Ahora, Flotats se ha dejado seducir de nuevo por Brisville, adaptando un texto que sitúa frente a frente a dos grandes pensadores de la historia universal de la filosofía, tal y como deja claro el título del montaje: El encuentro de Descartes con Pascal joven.

El actor y director catalán, que ha contado con la traducción de Mauro Armiño, asume dirección, versión, espacio escénico y se mete en el pellejo de Descartes. A su lado, el joven actor Albert Triola es un Pascal que no se deja amedrentar por la experiencia cartesiana. La obra se encuentra enmarcada dentro de las líneas básicas de las creaciones escénicas de Brisville: "un fondo dramático ocupado por protagonistas de la historia, de la literatura y del pensamiento, donde se debaten ideas y situaciones con diálogos sobrios en los que se unen la ironía, el humor y el arte de los sobrentendidos". De ahí que este montaje, iluminado por el siempre brillante Albert Faura, deba ser ignorado por buscadores de diversión vacua, sin que por ello deje de entretener profundamente.

René Descartes (1596-1650) y Blaise Pascal Clermont-Ferrand (1623-1662) sólo se encontraron una vez. No trascendió lo hablado, pero Brisville lo imagina. "El autor describe a Descartes como heredero de la sabiduría del humanismo; Pascal encarna la figura del joven atormentado que sólo vive por y para sus ideas", señala Flotats, quien cree que el encuentro escenifica ese enfrentamiento de dos personalidades y de dos vidas fascinantes que, por distintos motivos, siguen perteneciendo a nuestro tiempo.

Uno de los grandes

- El actor y director Josep-Maria Flotats se formó en Estrasburgo en los años sesenta, década en la que se incorpora al Théâtre National Populaire (TNP) y se convierte en primer actor en el Théâtre de la Ville de París. En 1981 entra en la Comédie-Française y en 1983 crea su compañía. En 1995 funda el Teatre Nacional de Catalunya y en 1997 se instala en Madrid.
- Es uno de los grandes intérpretes del teatro español contemporáneo y ha recibido numerosos premios no sólo nacionales.
- En Madrid lo hemos visto en Cyrano de Bergerac, de Rostand; Lorenzaccio, de Musset; El Misantropo, de Molière; Ara que els ametllers ja estan batuts, basado en la narrativa de Josep Pla; Don Quijote: fragmentos de un discurso teatral, de Maurizio Scaparro y Rafael Azcona; Arte, de Yasmina Reza; París 1940, de Louis Jouvet, y La cena, de Jean-Claude Brisville.

Rosana Torres

Blogocio.com, 21-Enero-2009

Descartes y Pascal en el Teatro Español de Madrid

Escoger qué tipo de salidas realizar en una ciudad como Madrid no es cosa fácil, las opciones son muchas y la diversidad de géneros en materia de espectáculos puede resultar apabullante; aunque esto significa también que siempre habrá algo interesante para hacer.

Si eres amante del teatro español tenemos una buena noticia para darte, ya que el reconocido actor Josep María Flotats junto a Albert Triola podrán en escena una obra de Jean-Claude Brisville: «El encuentro de Descartes con Pascal joven».

Es la segunda vez que el actor escoge a este autor para representar uno de sus trabajos; anteriormente lo había hecho con La Cena; ya que según sus propias palabras el talento de este escritor está basado en una gran cuota de exquisitez, un altísimo nivel en los diálogos y una asequibilidad que muy pocos ofrecen en estos días.

El encuentro de Descartes con Pascal joven es una obra basada en un duelo dialéctico entre estos dos personajes históricos, historia real que el autor ha rearmado gracias a la gran cantidad de correspondencia existente, de los protagonistas, en la que se encuentran plasmados los hechos tal y como sucedieron; a lo que por supuesto se le suma una importante cuota de imaginación por parte de Brisville.

Un espectáculo digno de ser visto, al que podrás asistir a partir de mañana en el Teatro Español de Madrid. Si no te encuentras en la ciudad puedes realizar una búsqueda en algún sitio especializado para conseguir tus entradas, basta con que ingreses entradas teatro y tal vez tengas suerte ;)

Eso sí, apresúrate a hacerlo, ya que la obra se presentará hasta el próximo 22 de febrero.

Ecodiario, Siglo XXI, 21-Enero-2009

Josep María Flotats y Albert Triola, duelo dialéctico entre Descartes y Pascal, en una obra de Brisville

El Teatro Español acoge desde mañana este montaje que "silba referencias contemporáneas"

'El encuentro de Descartes con Pascal joven' es el título de la obra de Jean-Claude Brisville que el veterano actor Josep María Flotats y el joven Albert Triola interpretan desde mañana y hasta el 22 de febrero en el Teatro Español de Madrid.

Un duelo dialéctico que enfrenta a ambos personajes históricos y a los dos artistas en particular en el encuentro que estos intelectuales mantuvieron en 1647 en el parisino Convento de Mínimos y del que no quedó referencia escrita, pero que Brisville ha imaginado para la escena basándose en la numerosa correspondencia (aunque no entre ellos) de los dos protagonistas.

Flotats, que vuelve a escoger a Brisville después de 'La cena' (en la que se enfrentaban Tayllerand y Fouché) y a quien dijo admirar "como escritor y como hombre" además de ser su amigo, encarna ahora a un Descartes, heredero de la sabiduría del humanismo, "al final de su vida" mientras que Triola es Pascal, un joven de 24 años pero ya "genio reconocido que había inventado la máquina de contar, fundamento de los ordenadores", explicó el actor, quien comparó a Descartes con un "superpremio Nobel de la época" que decidió vivir en Ámsterdam por ser "la ciudad más libre y progresista de la época".

Pascal, en cambio, vive en París y su mentalidad "es la del cristiano de las catacumbas", refirió. "Era un hombre de fe que se encontraba en un momento de crisis mística, por lo que estaba dispuesto a renunciar a sus investigaciones y a la ciencia para ponerse a trabajar para salvar su alma", continuó Flotats.

POLÍTICAMENTE INCORRECTOS

Si algo une a estos personajes, según el actor, es que ambos "están fuera de la legalidad y son considerados gente peligrosa". "Hoy podrían ser calificados de políticamente incorrectos", agregó. "Descartes y Pascal mantienen conceptos de vida opuestos pero defienden lo que creen fundamental y eso les une", matizó.

Según Flotats "la libertad de pensamiento choca siempre con el poder establecido y esto da enorme actualidad a la obra, una conversación apasionante que entre líneas nos silba referencias contemporáneas, lo que a mí me estremece".

El actor señaló que Descartes y Pascal se preguntaban ya en 1647 las mismas cosas que nos preguntamos muchos hoy en día. "Estos grandes cerebros del siglo XVII discutían sobre algo que aún hoy no está resuelto, lo que aporta actualidad vital y un pósito de reflexión", declaró.

El ambiente "austero y sencillo" que se le ha conferido a la función va bien con los tiempos "difíciles" que corren ahora, dijo Flotats incidiendo en que la puesta en escena se ha puesto "al cien por cien al servicio del texto". "Es un espacio agradable, confortable, donde se puede escuchar, algo que estamos perdiendo hoy en día. Permite el espectador salir del teatro más relajado e inteligente", aseguró.

CONTRADICTORIO E IMPERFECTO

Para Albert Triola, el personaje del joven Pascal ha sido "un regalo" y estar al lado de Flotats supone "jugar en primerísima división". "Pascal es un hombre lleno de contradicciones, intransigente, místico, ardoroso, obsesionado con la muerte y el sufrimiento y que tenía una enorme grieta interior. Era terriblemente imperfecto y absolutamente humano", lo calificó el actor.

Flotats indicó que la coincidencia de haber interpretado desde hace unos años personajes históricos es sólo eso, "casualidad". "Los personajes, lo que dice la obra y cómo se dice me apasiona, por eso estoy en estos montajes, no por ser históricos", añadió.

Mauro Armiño es el responsable de la traducción de esta obra de Brisville, al igual que lo fue de 'La cena'. "En esta ocasión son dos personajes enfrentados en ideas. El lenguaje es el del mismo autor pero hay distintos niveles de tiempo y empaste lingüístico", señaló. El lenguaje "templado y calmo" de Descartes se contrapone al lenguaje de un "fanático religioso" como es Pascal. "Descartes es la razón, Pascal el sentimiento de la razón", dijo Armiño.

A este respecto, Josep María Flotats destacó la "exquisitez y el talento" de Brisville y el "diálogo de alto nivel" que propone en esta obra "asequible a todo el mundo". "El lenguaje es el gran protagonista de la representación y la musicalidad de esta escritura es parecida a un lied schubertiano", comparó.